domingo, 26 de agosto de 2012

Tormento...


Después de limpiarlo todo se tomó los polvos disueltos en una copa de su Chardonney favorito.
Después se tendió en la cama deseando que el manto de la muerte descendiera sobre ella desvaneciendo dulcemente su dolor.
Pero no fue así, mientras el sueño la envolvía todo lo vivido ese último año vino a su memoria para atormentarla en su último aliento.
Él. Y todo lo vivido a su lado.
Sus primeros meses. Maravillosos y llenos de amor y pasión. El anillo de compromiso escogido entre los dos después de una petición de manos a la vieja usanza, de rodillas y en el más romántico de los paisajes. Su boda íntima, acudiendo los más allegados. Y dos meses después el anuncio de ella. Su primer hijo. El semblante de él mostrando todo su estupor y su rechazo. No era el momento decía, más adelante. Debían deshacerse de ese bebé.
La discusión mantenida en el coche. La carretera mojada. La pérdida del control. El accidente en que ella perdió a su bebé.
El intento de salvar ese amor desesperado que sentía por él a pesar de todo. Su descubrimiento de la amante de él. La desilusión. El desconsuelo. El dolor. La ira… El deseo de venganza.
Un venganza culminada esa noche al atravesar su corazón con un cuchillo. Los insectos alrededor de la sangre mientras ella limpiaba…
Todo eso volvía ahora a ella mientras sentía como el sueño por fin la vencía…. Pero no había paz…. Solo dolor… Y en la lejanía, un grito apagado en que reconoce la voz de la chica de la limpieza. Después las sirenas. Alguien intentando reanimarla sin escuchar su ¡No! Silencioso.
Y ahora, mientras espera tendida en la cama de su celda la sentencia todo vuelve de nuevo a ella, una y otra vez, en un tormento constante de rabia y de dolor… por seguir viviendo sin él…

©derechos reservados Guthwine (Carmen)

No hay comentarios:

Publicar un comentario